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La verdad sobre la retirada de WhatsApp de la App Store

Desde hace unas horas nos hemos encontrado con la noticia de la retirada por parte de Apple de la popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp de la App Store. Desde el primer momento han comenzado a circular numerosos rumores y también gran cantidad de críticas hacia Apple por esta medida. Muchos se han apuntado al -actualmente- popular carro de lanzar acusaciones contra la empresa de Cupertino. Se han escuchado argumentos tan peregrinos como que era para tratar de favorecer iMessage, o para afianzar su monopolio en el sector, incluso algunos blogs sugieren que podría haberse pedido más dinero por parte de Apple.

La realidad es bastante más lógica y menos conspirativa que todo eso, como suele ser habitual. Lo cierto es que los motivos que han llevado a Apple a esta retirada temporal han sido en su totalidad relativos a seguridad. Como es sabido una de las principales obsesiones de los ingenieros del sistema iOS es y ha sido siempre la seguridad. Ello ha llevado a una particular forma de autorizar la programación de aplicaciones que hace que éstas tengan que permanecer por así decirlo de forma “estanca” a las demás, no permitiendo que se salgan de su segmento ni compartan funcionalidades con el sistema operativo en si fuera de las permitidas por Apple. Tampoco se permite que usen funcionalidades distintas a elementos para lo que no estaban previstos (todos recordamos el célebre caso de Camera+). Todo esto redunda en una indudable estabilidad y robustez del sistema, a prueba de casi cualquier cuelgue o fallo total, pero repercute para algunos en un exceso de celo a la hora de supervisar aplicaciones y sobre todo en una falta de funcionalidad de algunas aplicaciones que sin duda podrían dar mucho más de si.

En este caso particular, como decimos, la seguridad ha sido una vez más la causa de la retirada temporal. Días atrás un hacker lanzó un sitio web que explotaba una vulnerabilidad de la aplicación. Desde esta web que ya ha sido cerrada se podía modificar el estado de cualquier usuario del programa de mensajería remotamente, sin más necesidad para el visitante que conocer su número de teléfono. Además se sospecha que la vulnerabilidad permitía acceder a los archivos recibidos a través de la aplicación y por tanto que era posible sustraer fotografías y archivos que los usuarios hubiesen intercambiado mediante el aplicativo.

En pocas horas la compañía bloqueó la IP de la web maliciosa para prevenir cualquier ataque hasta que sus programadores solucionaran en la propia aplicación la vulnerabilidad. Sin embargo inmediatamente comenzaron a aparecer por la Red numerosas réplicas y métodos alternativos para explotar el fallo de seguridad, por lo que Apple ha decidido, por el bien de sus usuarios, retirar la aplicación de la App Store y conminar a WhatsApp a la solución de este grave problema.

Esta decisión es absolutamente lógica y normal y de hecho es la única que la compañía de la manzana podía haber tomado ante un riesgo de tal calibre para una aplicación con millones de usuarios. Y por cierto, esta vulnerabilidad afecta a cualquier cliente del aplicativo, por lo que los usuarios de Android y BlackBerry no deberían sentirse muy seguros en estos momentos.