¿Rechazamos de verdad el ‘todo gratis’ en internet?

Gratis

En este país siempre hemos renegado públicamente de la cultura del ‘Todo Gratis’. Desde los tiempos de la Ley Sinde y la tremenda indignación social que generó con el conocido #NoLesVotes hasta el cierre de Megaupload que motivó la vuelta a  las redes p2p pasando por el rechazo frontal al DRM; en foros, agregadores de noticias, redes sociales, etc, se ha apostado por un modelo de negocio acorde con los tiempos que corren en la que las discográficas, editoriales o grandes empresas de software no utilicen su posición dominante para imponer precios abusivos y sangrar al usuario final con márgenes de beneficios escandalosos.

Dentro de esa apuesta firme la corriente de opinión mayoritaria públicamente ha sido siempre la del apoyo al desarrollador, escritor o músico, sea autodidacta o no, que pone su obra a disposición del público a un precio que en ocasiones no es razonable sino directamente un regalo. No es raro el caso de encontrar obras literarias por menos de un euro, discos completos en promoción, escritores que te invitan a un café si compras su libro, aplicaciones informáticas que llevan meses de programación detrás y valen menos que un cortado, y así seguiríamos con un larguísimo etcétera de autores que con una visión de mercado realmente asombrosa, han demostrado una y otra vez que otra forma de llegar a tus lectores, fans, o clientes es posible. Y que funciona.

Siempre que desde el mundo de la música y más recientemente desde el de las editoriales se ha acusado al consumidor final de pirata la indignación ha recorrido la Red. Todas esas veces hemos repetido y gritado a los cuatro vientos que estamos dispuestos a pagar un precio justo por una obra o un programa, que lo único que no queremos es que se rían de nosotros. Pero ¿seguro que es así? He subrayado en dos ocasiones la palabra públicamente porque en privado parece que la cosa cambia. El pasado 8 de mayo se produjo el lanzamiento de la esperadísima segunda novela del escritor Bruno Nievas, amigo personal  de esta web. Su primera obra ‘Realidad Aumentada’ supuso todo un éxito de crítica y de ventas y fue precisamente lanzada en la red de forma gratuita y posteriormente gracias al apoyo de gente como el escritor Juan Gómez-Jurado (otro firme defensor de la cultura accesible como demostró con su iniciativa un libro, un euro) y con el patrocinio de Ediciones B fue lanzado digitalmente a un precio de 1,89 euros.

Ahora, con su segunda novela Bruno ha culminado un trabajo de años, cargado de ilusión y un proyecto ambicioso que ha sido lanzado simultáneamente en papel y formato digital, alcanzando rápidamente los primeros puestos de ventas en Amazon, e iTunes y con un número importante de reservas en grandes librerías. ¿Su precio en formato digital? Unos fabulosos 2,84 euros. Increíble para una obra de un escritor ya conocido tratándose de una novela en lanzamiento.

holocausto

Sin embargo apenas unas horas después se localizó la primera copia pirata del libro en algunas páginas de descarga. Y de forma ya imparable a final de la jornada ya podía encontrarse en otras 5 al menos, incluyendo el renacido Mega del millonario DotCom. Es sabido que webs como éstas poco o nada tienen que ver con el hecho de compartir y si con el de ganar dinero mediante la publicidad colgando contenidos protegidos por los derechos de autor.

Desde ThinkFuture siempre hemos apostado por este modelo sostenible de negocio. Estamos y estaremos siempre a favor de compartir cultura como hemos hecho saber en varias ocasiones y nos hemos posicionado radicalmente enfrente de aquellos que nos acusan de piratas mientras pretenden lucrarse con un negocio obsoleto y caduco. Y por ello precisamente es inevitable que lamentables sucesos como el ocurrido con Bruno Nievas nos lleven a hacer una reflexión. El autor, el desarrollador, el músico, como cualquier otra persona quiere y debe cobrar por su trabajo. Le cueste mucho o poco, tarde más o tarde menos, son personas que dedican su tiempo y su talento al trabajo que realizan y del que siempre –no lo olvidemos- los grandes beneficiados finales somos nosotros, sus lectores , oyentes o clientes. Libros, música, aplicaciones, todo el trabajo que ellos realizan y está a nuestra disposición debe estar siempre recompensado. Y lo está sin duda por la fidelidad y cariño de quienes los seguimos y admiramos, pero debemos ser conscientes que ello no es suficiente. Si alguien quiere legar su obra de manera gratuita es fantástico y todos debemos congratularnos. Pero si ese mismo autor pretende legítimamente cobrar por su trabajo al igual que todo el mundo por el suyo y lo hace apostando por un modelo acorde con los tiempos y a precios tan ridículos como unos pocos céntimos, resulta tan ruin como injusto el hecho de piratear su obra.

Juan Gómez-Jurado ha declarado en varias ocasiones que si alguien no puede pagar los pocos euros que cuestan sus libros, él personalmente se los regala a cualquiera que se lo pida. E incluso los ha puesto de forma gratuita a disposición de todo el mundo o los ha colgado personalmente en las webs de descargas para demostrar su apoyo a este tipo de cultura. Pagar estos gestos de generosidad y coherencia con hechos como el descrito lleva a pensar que como decíamos al principio, en España sólo apoyamos un modelo sostenible de cara a la galería. En realidad y si podemos ahorrarnos unos céntimos por un libro o un programa inevitablemente pensamos que es de idiotas pagar por algo que está gratis a un par de clics de distancia. Y que le den al autor.

Y lo más triste de todo es que mientras sigamos actuando de este modo le daremos una y otra vez la razón a los Ramoncines, Alejandros Sanz y Teddys Bautistas de tres al cuarto que nos acusan de ladrones, de sinvergüenzas y de aprovechados que miserablemente no pagamos dos euros por un trabajo de años del que vamos a disfrutar semanas pero que no nos importa soltar diez euros por una copa de garrafón en cualquier bar el fin de semana.

¿Quieres demostrar que no es así? ¿Quieres poder decir con la cabeza bien alta a esos personajes que se equivocan y que compartimos cultura y al mismo tiempo apoyamos a los autores que nos demuestran que están a nuestro lado en esta batalla por el modelo cultural que hemos gritado un millón de veces que necesitamos? Es sencillo,  aquí tienes cómo hacerlo:

Holocausto Manhattan (Kindle)

Holocausto Manhattan (Papel)

Holocausto Manhattan (iTunes)

 

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4 Comentarios

  1. Norbert

    Entiendo esa impotencia que se siente cuando eres el autor de un libro o novela. Crear un costoso trabajo de al menos dos o tres años, para que luego, en solo unas horas alguien lo cuelgue (oferte tu producto) totalmente gratis; la verdad es que el asunto indigna bastante. Especialmente cuando eres escritor y le has invertido mucho tiempo es cuando mas realmente indigna y te hace sentir una gran impotencia.

    Para un autor hoy día escribir una novela y que se comercialice en formato digital sencillamente puede ser una gran ventaja de difusión o terminar siendo una mala pasada del propio sistema de Internet. Una vez se lanza una edición en digital la cosa se complica para el autor ya que este no pierde los derechos sino el control de quien se descargara su material.

    En los sitios autorizados la gente adquiere el producto legalmente pero uno de los compradores puede duplicar una copia de ese material y difundirlo muy fácilmente mas tarde en otros sitios de Internet. Las copias PDF se reproducen a velocidad de vértigo. No hay forma efectiva de conseguir que un usuario no se apropie de una copia ilegal que ha sido difundida por otro de forma ilegal. Así es como funciona esa cadena, lo se, porque soy de los que comparten gratis con todo el mundo y entiendo la forma de esa cadena. Tengo algunos libros escritos que doy gratis en mi web y entiendo perfectamente la situación.

  2. Adolfo Moreno

    Enhorabuena por el texto. Éste es un camino largo en el que debemos hacer un trabajo de pedagogia importante con los lectores. Pedagogia cargada de razones. A mí, personalmente, de entre todas las voces preclaras que están en este discurso, la que me dejó marcado fue la de Hernán Casciari. A partir de ahí inicié un proyecto editorial del que me siento orgulloso, porque lo he hecho tal y como quería, sin pretender establecer un dogma, pero sí aportando mi granito de arena a un tema de tanta importancia como la cultura. No nos olvidemos: estamos hablando de cultura, estamos hablando de algo vital.
    Y más allá de spamear (pido perdón si así lo parece), voy a permitirme invitar al que quiera a visitar la web del proyecto, por si -como a mí me ocurrió- puede tomar alguna idea que le venga bien para su proyecto: la web es lamirada.cc Saludos.

  3. Jesús

    Yo ofrezco una dedicatoria manuscrita para el que compre mi epub en la Casa del Libro.com
    Hay que echarle imaginación
    Regalodereyeslanovela.blogspot.com

  4. Clash

    Hola.

    He llegado hasta aquí a través de un twitt, y no he podido acabar de leer tu articulo. No estoy plenamente en desacuerdo, pero creo que tu enfoque no es correcto.

    La copia sin animo de lucro, no es «PIRATA», termino que usa la industria (y tu), para criminalizar un derecho recogido en la propia ley de propiedad intelectual, (art. 31.2). Sin mencionar que:
    «Es la función social la que, junto con el provecho particular del propietario, constituye el contenido esencial del derecho de propiedad». (art. 33.2 de la Constitución).

    Parace más que probado en los tribunales que no es ilegal, pese a las manipulaciones de la insdrustria comprando politicos, y su insistencia en llamar «pirata» a lo que no és.

    Haces un ataque a MEGA sin base, pués él no «cuelga ningún contenido protegido», y si alguien lo hace, denuncia el enlace y pedirá al resposnable que lo retire, como el resto de hosting’s. Es millonario como tantos que dan ese servicio, con la diferencia que a él le han detenido vulnerando todos sus derechos, cerrandole el negocio y robando los archivos de sus usuarios.

    Pero lo que ya me ha quitalo las ganas de seguir leyendo es que mencionas a JG-J como defensor de «compartir cultura», lo que hizo fue una campaña de marketing con sus libros antigüos y más que amortizados. Su última novela salio al mercado a 9,45€ con DRM, ha pasado casi un año y está a 7€.

    Los ramoncines, alejandros y resto de caraduras junto con la industria y los políticos, siempre van a estar ahí intentando abusar de su posición dominante, personalmente me da igual lo que digan.

    Apoyo la iniciativa de Bruno Nievas porque se va acercando a lo que la situación actual demanda, pero pienso que más de 2€ por un ebook no es razonable. Naturalmente que está muy bien que paralelamente haya copias «gratis» de cualquier libro o de cualquier producto cultural en la Web, así como que las personas que quieran apoyar a los autores compren sus obras, preferiblemente directamente al autor.

    Itunes y Amazon son empresas que se caracterizan por sus metodos comerciales monopolisticos y software «privativo». Aprovecho para pedir que no se consuman productos de éstas empresas, así como que no se pague por musica, cine o libros y prensa en papel.

    Salu2

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CarlosJG & ThinkFuture 2019