Entrevistas

Una tarde con Esteban Navarro, escritor y policía

 

Vivimos en un mundo apresurado: todos vamos a lo nuestro y no tenemos tiempo de escuchar a los demás. Todas aquellas cosas que quiero contar y no hallo a nadie que me escuche, las escribo.

Es todo un finalista nada más y nada menos que del premio Nadal de literatura y agente en activo del Cuerpo Nacional de Policía, y como él mismo dice no sabe muy bien si es un policía que escribe o un escritor que es policía, tal es el nivel de simbiosis que ambos mundos -aparentemente tan distintos- confluyen en él. La placa y la pistola dejan paso a la hoja en blanco y la pluma… ¿O es más bien al revés? Hoy en ThinkFuture tenemos el honor de descubrir quién hay detrás de ese uniforme y quién maneja la pluma con esa maestría. Hablamos, por supuesto, de Esteban Navarro.

Esteban Navarro nació en Moratalla (Murcia), en 1.965. Funcionario del Cuerpo Nacional de Policía desde 1.994, en su vida profesional en el Cuerpo ha pasado por diversos destinos que le han llevado desde Barcelona y Madrid hasta Gerona o Huesca, donde reside actualmente. A estos cambios de destino se le une el hecho de que a sus padres se fueron a trabajar a Barcelona y se llevaron con ellos al pequeño Esteban y a su hermano cuando aquel contaba con tan sólo tres años. No es de extrañar que se sienta un poco como Rick en Casablanca, “ciudadano del mundo”.

Lo que más resalta de Esteban es que es una de esas personas que en su mirada lleva impreso el sello del éxito. Sus arrolladores comienzos en la literatura le han hecho codearse por méritos propios con autores consagrados de la talla de Lorenzo Silva y las ventas y descargas de sus novelas como la trilogía protagonizada por el policía Moisés Guzmán (El Buen Padre, Los Fresones Rojos y Los Ojos del Escritor), la sorprendente e intrigante “Diez días de julio” y sobre todo “La casa de enfrente” hablan por sí solas. Ahora, enfrascado en plena promoción de su última novela “La noche de los peones”, accede a pasar una tarde con nosotros y vestir de gala esta web con su siempre ágil, interesante y -por qué no decirlo- enigmática facilidad de palabra.

Esteban, en primer lugar queremos agradecerte muchísimo la tremenda deferencia que has tenido con ThinkFuture al conceder esta entrevista. Máxime teniendo en cuenta que te encuentras en pleno lanzamiento de tu última novela “La noche de los peones”

Gracias a vosotros

 

Es evidente que debemos comenzar hablando un poco de esta nueva obra. Cuéntanos un poco qué vamos a encontrar en ella.

Supone un salto cualitativo dentro de mi literatura. La noche de los peones no es una novela policíaca al uso; aunque hay misterio que desentrañar y hay unos policías encargados de ello. Pero en esta novela se ahonda más en los policías, en sus carencias, en sus prejuicios, en sus obsesiones. Trato de humanizar a la policía, sobre todo escribiendo desde dentro, ya que la inmensa mayoría de novelas policíacas se escriben desde fuera. La novela parte de varias preguntas que trato de responder, o hacer que el lector busque las respuestas a través de la trayectoria de los protagonistas: ¿El delincuente o el policía nacen o se hacen? Hablo del conflicto generacional: dos policías de distintas edades, dos enfoques de la labor policial, dos formas de entender la vida. Quiero transmitir al lector la sensación de cansancio y pesadez que supone trabajar toda la noche, sobre todo cuando hay una investigación en curso. Pero lo que más recalco en la novela es la comparación de la labor de un policía de la escala básica (un peón) con los peones de un tablero de ajedrez. Al igual que en el tablero, somos peones que tenemos que avanzar casilla a casilla, sin poder detenernos y sin poder caminar hacia atrás: siempre hacia adelante, como los peones. Y cuando tenemos que cambiar de casilla es matando y luego siguiendo por otro camino (es una paradoja)

 

Está claro que tu experiencia como policía durante 20 años ha influido de forma directa en tu forma de escribir. Pero ¿y al revés? ¿Se ha visto influido tu trabajo no ya por tu éxito sino simplemente por el hecho de escribir este tipo de novelas?

Es evidente. Como no siempre he sido escritor y el “éxito” me ha llegado estando en la policía, la relación con mis compañeros, jefes y vecinos ha cambiado. En Huesca soy una persona pública y no es extraño que en la comisaría se acerque algún vecino de la ciudad y me pregunte: ¿Es usted el escritor? Por otro lado me consta que mis compañeros (y jefes) leen mis novelas y no pueden evitar (algunos) verse reflejados en ellas, algo que no es cierto. Como chascarrillo diré que cada vez que ocurre algo destacable en la comisaría, siempre hay algún “compañero” que dice: Ya tienes tema para una de tus novelas.

 

Bueno, y lo otro imaginamos que también. Dinos la verdad, desde que eres un escritor de éxito en tu trabajo ¿te tratan igual?

Parte de esta pregunta la he respondido antes. No, no me tratan igual y no es una mera percepción. La afirmación que más me molesta; aunque no debería hacerlo, es: “Ya te queda poco de estar en el cuerpo, con el dinero que estás ganando te retirarás pronto.”

 

¿Pero cómo se combina una profesión como la de policía con tu vida literaria?

Se retroalimentan. Hace unos años en la prensa decían: Un policía que escribe. Ahora he leído alguna vez: Un escritor que trabaja en la policía. Lo primero es una profesión, un modo de vida y una actividad remunerada. Lo segundo, escribir, una necesidad. Ambas compatibles, algo así como dos líneas paralelas, que nunca se cruzan, pero que siguen la misma dirección.

 

Hasta donde puedas contarnos, ¿alguna de las escenas que hemos podido leer en tus novelas la has vivido realmente?

Sí. Otras me las han contado, algunas las he imaginado. Uno tiene que escribir de lo que conoce.

 

Y aunque no estén en tus novelas, nos encantaría conocer alguna anécdota divertida de tu trabajo diario. Seguro que tienes muchas que contar.

Siempre recuerdo cuando estaba de prácticas en Barcelona. Iba con un compañero veterano de dos promociones anteriores a la mía (veterano, pero no mucho). Acudimos a una llamada en el barrio del Raval donde un joven había muerto de sobredosis. Un amigo del fallecido estaba en la puerta de la vivienda hablando con nosotros (la pareja de policías), mientras esperábamos a que llegaran los servicios funerarios (ya habían pasado el juzgado, el forense, judicial y científica). El amigo del fallecido dijo: Ojalá salga mi amigo ahora por la puerta. Mi compañero le dijo: No jodas, si sale por la puerta ahora le pego un tiro. El amigo del fallecido, muy afectado chilló: Eres un asesino, ya que serías capaz de matar al zombie de mi amigo. Lo que nos llegamos a reír recordando aquella situación por absurda. El hombre también se puso a reír al darse cuenta de la tontería que había dicho. ¿Se da cuenta? Era una situación horrible, con un fallecido por sobredosis y el amigo del fallecido y nosotros riéndonos de la posibilidad de que ese hombre se convirtiera en un Zombi, algo que él propuso con sus palabras. Me pareció una escena kafkiana.

 

¿Cuál es el servicio del que te sientes más orgulloso, aquel que siempre recordarás?

Una mujer llamó por teléfono diciendo que había recibido el aviso de su marido de que iba a suicidarse. El marido le dijo que estaba en el interior de un coche, en un aparcamiento y que se había bebido un trago de suavizante. Como única pista le dijo que no sabía donde estaba pero que había muchos coches aparcados. Nos repartimos varios “Zetas” por la ciudad y mi dotación localizó el coche. El hombre estaba dentro y agonizaba. Rompimos el cristal y mi compañero condujo el coche de esta persona, con él dentro, hasta el hospital, mientras yo fui con el coche de policía delante para avisar al personal de urgencias. El hombre se salvó y mi mayor recuerdo es que ni siquiera nos dieron una “felicitación pública” por aquello.

 

¿Y el momento más amargo de tu carrera?

Una chica de quince años que se había suicidado por amor arrojándose desde el patio interior de su vivienda. Cuando encontré el cuerpo y leí la nota que sostenía en su mano… lloré.

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Vamos con tu obra literaria. El éxito de tus anteriores novelas es realmente abrumador¿Puedes darnos algunas cifras de ventas?

No, lo tengo prohibido (risas). Creo que no es ni bueno, ni recomendable, entrar en una guerra de cifras sobre quién vende más. Solo quiero hacer una puntualización, el año pasado, mientras Eduardo Mendoza dijo que se vendían pocos libros en la Feria del Libro de Madrid, porque solo había vendido 800 libros de su última novela, yo llevaba 4000 descargas de “Los fresones rojos”.

 

Hablando de descargas… cada día está más claro que el mundo editorial está sufriendo los mismos males que el de la música hace unos años pero sin haber aprendido nada del batacazo de ésta. ¿Que opinas sobre el controvertido tema de las descargas “ilegales”? ¿Cómo ves el panorama actual? ¿Cual podría ser la solución a todo esto?

Creo que todo es un problema de concienciación social, por un lado, una legislación que proteja la propiedad intelectual, por otro. Pero en ambos sentidos se está avanzando poco y mal. Ya nadie se oculta sobre las descargas ilegales. Como anécdota y ejemplo te diré que ya son varios los compañeros que se han acercado hasta mí con un disco multimedia y me han dicho: Oye, Esteban, tú que sabes de eso, ¿me puedes llenar el disco de libros? Algunos me han preguntando directamente qué páginas buenas hay para descargar novelas gratis. Lo peor de todo es que lo hacen como si fuese lo correcto, por eso digo que hay poca conciencia sobre la piratería y los perjuicios que a corto y largo plazo pueden provocar.¿Se acuerda cuando había un videoclub en casa esquina? Pues eso, ahora ya no existen.

 

Sin embargo sigue habiendo cine y de muy buena calidad. ¿Crees que esas descargas pueden acabar terminando con el mundo de las editoriales tal y como lo conocemos (y el lobby que sin duda forman) y que eso podría dar pie a nuevas formas de distribuir la cultura o directamente acabarán con el escritor? Se me ocurre de momento que la famosa “Generación Kindle” tiene mucho que agradecerle a este tipo de difusión literaria.

La predicción de futuro para las editoriales y los escritores es aún imprevisible, nos podemos hacer una idea, pero no sabemos cómo será. La Generación Kindle ha cambiado la forma de publicar y de darse a conocer, pero no podemos saber si dentro de unos años la autoedición sustituirá a las editoriales o las editoriales se convertirán en una especie de asociación de escritores-editores que impulsen sus novelas. Lo que es seguro es que escritores siempre habrá, eso no va a terminar así como así, lo que se está discutiendo es la forma de publicar y el papel reservado para editoriales y librerías.

 

Lo que está claro es que un autor necesita y merece cobrar por su trabajo, como cualquier otra persona, y parece que en España últimamente prevalece el “todo gratis” porque se ponga el precio que se ponga, una obra acaba irremediablemente en las webs de descarga, como le ocurrió a Bruno Nievas o más recientemente a César Perez Gellida cuyas novelas se compartieron nada menos que el primer día del lanzamiento. Algo lamentable. ¿Cuál puede ser la solución a este enorme problema?

Yo siempre apuesto por precios asequibles, como primer gesto para frenar la piratería. No estoy conforme que un ebook sobrepase los 10 euros. Igual que me parece absurdo que una novela de 1 euro se piratee. Para mí el problema radica en que se adquieran los libros al peso: -Deme un giga y medio de novelas o aquí tienes un pendrive con 1000 novelas. Porque además de piratearse supone para el autor un descrédito al no tener constancia de que su novela se vaya a leer. Sería algo así como: -Ya que pirateas, jodido, lee la novela al menos.

 

Volviendo a tu carrera como novelista, al principio de la entrevista hemos comentado que enero de 2.013  fuiste nada más y nada menos que finalista en la 69ª edición del Premio Nadal de literatura. ¿Consideras tu mayor éxito el hecho de ser finalista al este prestigioso premio?

Por supuesto. Ser finalista en el Nadal ha sido el mejor premio que he obtenido hasta ahora.

 

Y de todos los que has obtenido, que no son pocos ¿cuál es del que tienes un recuerdo más cariñoso?

El de la Balsa de Piedra – Saramago. Estuve tres días en Lanzarote y no creo que olvide nunca lo bien que me trataron y lo que supuso ese premio para mí.

 

Parece que esto ya no hay quien lo pare ¿eh? (risas) ¿Donde te ves en unos años?

Siempre me he tenido por un hombre sin aspiraciones. Y no lo digo por que no sea ambicioso, sino porque me doy por satisfecho con los pellizcos que voy consiguiendo poco a poco. Dicen que muchos granos hacen una playa, y creo, sinceramente, que dentro de unos años me gustaría estar sano, con una pensión para mis gastos (no soy hombre de vicios) y ayudando a mi hijo en lo que pueda. ¿Se refiere usted a la literatura? Pues con que me lean igual que ahora ya estaría contento, muy contento.

 

¿Ah, no te ves recogiendo un Planeta? Yo sinceramente si, Y si se da esa circunstancia no olvides nombrar a ThinkFuture (risas)

Aún no me veo, pero hace años no me veía ni siquiera publicando. Así que creo que es cuestión de acostumbrarse a todo, y esas cosas: recoger un Planeta, pienso que se acostumbra uno rápido.

 

Esteban, para alguien que se acerque ahora mismo a tu obra, ¿en qué orden recomiendas leer tus novelas? ¿Por cuál debería empezar?

Por la última: La noche de los peones, y de ahí hacia atrás. La novela que más gusta -por lo que me están diciendo mis lectores- es “los fresones rojos”. La última aún es pronto para hablar, ya que solo lleva unos días a la venta, pero de momento parece que está gustando. Siempre digo lo mismo: si estuvo en la mesa del Nadal y el jurado debatió sobre ella, es porque es una buena novela.

 

Por cierto ¿por qué empezaste a escribir?

Vivimos en un mundo apresurado: todos vamos a la nuestra y no tenemos tiempo de escuchar a los demás. Todas aquellas cosas que quiero contar y no hallo a nadie que me escuche, las escribo.

 

¿Y técnicamente cómo fue ese inicio? Nos referimos a sí te auto editaste en Amazon o fuiste más tradicional y mandaste una novela a alguna editorial?

La verdad es que llevo veinte años escribiendo. Los primeros 10 años mandando mis trabajos a editoriales sin éxito. Las respuesta siempre fue la misma: “Una vez valorada su obra hemos determinado que no encaja en nuestra línea editorial. Muchas gracias”. En los últimos diez años me decidí a mandar mis trabajos, tanto en novela como en relato, a concursos literarios. Ahí sí que comencé a cosechar cierto éxito. ya que he ganado diversos premios literarios de relato corto, otros tantos finalistas, y alguno de novela como ya hemos dicho.

En el año 2011 “El buen padre”  fue premiada en el Primer Certamen de Novela La Balsa de Piedra – Saramago del Ayuntamiento de San Bartolomé, en Lanzarote. Ese primero marcó un antes y un después en mi “carrera” literaria, ya que a partir de entonces obtuve el reconocimiento de la comunidad literaria. Ese mismo año gané varios premios de relato corto en Caspe, Huesca, Cantabria y Altorricón. S, ese fue un buen año.

Esta novela, “El buen padre”  está sin editar, ya que la organización del premio me facilitó 300 ejemplares que repartí por bibliotecas, amigos, ayuntamientos y vendí en librerías de Huesca y Zaragoza, pero no conseguí ninguna editorial que la editara, a pesar de intentarlo y hablar con varios editores de Aragón, Barcelona o Madrid. Hastiado de arrastrarme por las editoriales y buscando una forma de publicar, en junio de ese mismo año, el 2011, di con la página americana de Amazon, a través de un artículo donde explicaba como publicar en amazon.com de forma sencilla y rápida. Ni corto ni perezoso subí un PDF con la novela, añadí la portada que había confeccionado un diseñador gráfico de Lanzarote y en dos semanas se habían descargado 10 ejemplares de la novela. Entendí que ese era el futuro de la literatura.

En vista del éxito, a finales de 2011 y aprovechando que Amazon había abierto su plataforma española, subí “La casa de enfrente”. El dos semanas se coló en el TOP de Amazon, oscilando durante un mes entre los primeros puestos, no salía del 2 ó el 3. A finales de enero me llamaba una editorial: EdicionesB. Querían hablar conmigo y querían publicar en papel LA CASA DE ENFRENTE (novela que después de dos años sigue en el TOP español, número 1 en México y 1 en novela de Misterio en amazon.com). La peculiaridad de esta novela es que la escribí hace ¡Quince! años.

Pero el espaldarazo final a mi “carrera” literaria ha sido este año con lo que ya hemos hablado de haber llegado a finalista del Nadal. Eso, eso sí que ha sido un “pelotazo” literario, ya que desde entonces siento como si hubiera dado un salto importantísimo dentro de este difícil e intrincado “mundillo”. Las editoriales me toman más en serio y a las pocas horas de ser finalista ya tenía sobre mi mesa varias ofertas de publicación. ¿Sabe que significa eso? Que las editoriales que antes no querían mis trabajos, ahora me llaman para hacerme ofertas.

La noche de los peones

En ese sentido ¿como ha cambiado Amazon el mundo de los escritores noveles?

Ha sido la posibilidad que todos estábamos esperando. Para mi Amazon ha sido el inicio y nunca olvidaré que provengo de la autodenominada “Generación Kindle” de la que hablábamos antes.

 

Hablemos un poco de tu proceso creativo. Hay autores como Gómez-Jurado que planifica de principio a fin toda la novela con esquemas, diagramas, etc. Otros, como Manel Loureiro prefieren escribir a lo “Stephen King”, y simplemente se sientan en el ordenador y que cada situación y personaje fluya sólo. Otros amigos de esta web como Bruno Nievas o Gabri Ródenas son un poco mezcla de ambos estilos pero con un enorme proceso de documentación detrás como nos dijo Bruno ¿De qué tipo eres tu?

Mi método es muy sencillo: procesador de textos, hoja en blanco, y escribir. En alguna ocasión tomo alguna nota aparte, sobre fechas o nombres de personajes, pero rara vez. No tengo inconveniente en fraguar la historia en mi cabeza e ir escribiendo. Desde el principio tengo muy claro lo que quiero contar y como lo quiero contar.

 

Es decir, dejas que tus personajes evolucionen por sí solos. Supongo que alguna vez te habrás incluso sorprendido a ti mismo con un personaje que ha terminado de forma absolutamente distinta a como habías planeado ¿no? Por ejemplo…

En la novela Nivola de Unamuno, el protagonista va en busca del escritor para exponerles sus quejas respecto al papel que desempeña en la novela, esto es una gran verdad. Y es cierto que los personajes de mis novelas toman la iniciativa a su manera. Yo siempre digo que creo el entorno, diseño a los actores y me siento a ver qué hacen y escribo sobre ello. Sé que suena poético, pero es así.

 

¿Cuáles son tus influencias en tu forma de escribir? ¿En quien “te miras”?

Me encanta García Márquez, Saramago y he leído mucho Simenon, pero la verdad no sé quien me ha influído. Espero que con el tiempo alguien me diga a quien se parece mi forma de escribir, porque yo no tengo la respuesta.

 

Bueno, de lo que estamos seguros es de que con el tiempo habrá muchos que se parezcan a ti en tu forma de escribir.

No creo que cree escuela, al menos literaria. Dicen que cada maestrillo tiene su librillo y pienso que cada autor pone algo de él en sus obras. Los que me conocen dicen que saben que una novela es mía solo leyendo el primer capítulo.

 

En estos tiempos estamos asistiendo a una auténtica revolución en la forma en que los autores se relacionan con sus lectores. Twitter en especial permite algo impensable hace unos años y es simplemente poder hablar con tus autores favoritos y que (a veces) éstos te respondan. Tu te sientes realmente cómodo en ese mundillo, ¿no es así?

Sí. Me encanta Twitter y esa relación casi personal con los lectores. Si algún autor famoso me responde, yo siento satisfacción, por ese motivo cuando alguien me escribe o me menciona siempre respondo. Pienso que la relación entre autor y lector es necesaria, al mismo tiempo que enriquece.

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Y ya que estamos hablando de tecnología, hemos leído en algún sitio que usas Linux. ¿Es así? ¿Es tu único sistema operativo?

Único desde hace diecinueve años. Por aquel entonces utilizaba el Windows 3.1 (aún no había salido el 95). Un compañero que estudiaba Ingeniería de Sistemas me regaló dos diskettes de Slackware 3.0, una de las distribuciones de Linux más legendarias. Necesité varias semanas para instalarla, ya que no entendía su funcionamiento. Me puse con manuales, libros y la escasa información que encontraba por internet. Actualmente estoy con Debian, y la verdad: muy contento.

 

¿Y eres de los que prueban todas las distros que van cayendo en sus manos y ha tenido desde SuSe, Ubuntu, Fedora y demás o te mantienes dentro de la estabilidad de Debian?

Las probé casi todas. Dispongo de dos discos duros y antes, cuando disponía de mi tiempo, me entretenía en probar distribuciones de Linux. Antes de llegar a Debian estuve con SUSE un par de años y REDHAT algunos más. Pero el proyecto del sombrero rojo migró a Fedora y esta última no me convenció, así que “salté” a Debian. Tampoco le hago ascos a Ubuntu; aunque reconozco que Ubuntu es una Debian con los paquetes experimentales. Los que conozcan Linux sé que me darán la razón.

 

A tu juicio ¿qué te ofrece Linux que no te de Windows o Mac?

Versatilidad y control sobre mi ordenador. Cuando comencé con Linux, hasta me compilaba mi propio núcleo del sistema. Era, por decirlo de alguna manera, conducir una moto que has construido tú mismo. Saber qué está ocurriendo en cada momento y si algo falla ir directamente al lugar donde se ha originado el error. Con Linux me puedo crear mis propios programas. De hecho, la Guía de Concursos Literarios fue un proyecto mío, que ya no funciona, y lo había diseñado íntegramente con Bash y Perl de Linux. Al igual que el proyecto ORRAVAN para crear una distribución de Linux española o la página de la Generación Kindle de mi web donde se listaba todos los miembros de esta generación, sus novelas, las opiniones de cada una… eso solo se puede hacer con Linux. En resumen: Dame un código fuente de Linux y dominaré el mundo.

 

Por lo tanto imaginamos que tu sistema móvil será Android, claro….

No, utilizo BlackBerry tanto en móvil como en Tablet. No me pregunte por qué, empecé con ellos y más vale loco conocido, que sabio por conocer. No creo que las expectativas de Linux puedan abarcar a la telefonía móvil, pero para mi ordenador, tanto de sobremesa como portátil, sigo con mi Debian.

 

¿Y para escribir? ¿Algún software específico o eres de los que usan simplemente un procesador de texto?

OpenOffice, hoja en blanco, y tira millas…

 

Y para finalizar, como solemos hacer, recomiéndanos alguna novela para los próximos meses.

Estos días me he leído un par de Juan Bolea, creo que es un magnífico autor de novela negra. La última: “El oro de los jíbaros”. Recomendable al cien por cien. También hay que leer a Juan Madrid y su “Los hombres mojados no temen la lluvia”. Y recomiendo no perder de vista a Fernando Gamboa, los dos últimos libros que he leído de él me han entretenido al mismo tiempo que he aprendido mucho.

 

Esteban muchísimas gracias una vez más por habernos concedido una entrevista. Un placer y un honor haber podido contar contigo en nuestra web.

 

[Enlaces de interés]

Web personal de Esteban Navarro

La anoche de los peones

Entrevista en televisión a Esteban Navarro

Esteban Navarro en Amazon