Entrevistas

Charlando con Pérez Gellida

 

César Pérez Gellida es simplemente él mismo, el escritor de Valladolid que ha tenido la osadía y el acierto de hacer de su ciudad castellana el epicentro de una saga criminal que no tiene nada que envidiar, y que en algunos aspectos es incluso superior a otras escritas en otras lenguas y traducidas y reconocidas a lo largo y ancho del mundo.
(Lorenzo Silva)

 

Su irrupción en el mundo de la literatura española ha sido un auténtico terremoto de consecuencias imprevisibles. Porque él ha pasado de ser un absoluto desconocido al autor del que todo el mundo habla, y ello en un brevísimo espacio de tiempo. Concretamente el que ha necesitado su trilogía, «Versos, canciones y trocitos de carne» en pasar con insolente autoridad a colocarse entre los libros más vendidos y mejor valorados de este país. Y su autor uno de los más sorprendentes que han escrito en español en los últimos tiempos. Hablamos, como no podía ser de otro modo, de César Pérez Gellida.

Nacido en 1974 en su siempre presente Valladolid, tierra de frío seco y cencellada que ha forjado tanto su carácter como su forma de escribir, entre sus logros académicos se encuentra una licenciatura en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y un Master en Dirección Comercial y Marketing. Antes de dedicarse por completo a su carrera de escritor, desarrolló su ocupación profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las Telecomunicaciones y la Industria Audiovisual. No fue sin embargo hasta 2011 cuando decidió, en una arriesgada apuesta que a la postre se ha revelado como ganadora, trasladarse con su familia a Madrid para dedicarse total y absolutamente a lo que mejor sabe hacer: escribir.
Personalmente conocí a César en pleno auge de su ópera prima y maravillosa novela en todos los sentidos, Memento Mori. Una obra que no deja absolutamente indiferente a nadie y que continúa con Dies Irae y culmina -y de qué modo- con Consummatum Est. Siempre cercano en las redes sociales en las que se maneja como pez en agua, nuestra relación comenzó tras comentar ciertos aspectos de esa primera y fantástica (jamás me canso de decirlo) obra maestra. Algunos encuentros personales, colaboraciones y muchas conversaciones después, esta amistad que se ha ido forjando alcanza su punto culminante al permitirme vestir de gala esta web con su presencia. Y precisamente en el Día del Libro. Nada menos.

gellida05

César, en primer lugar quiero agradecerte muchísimo la tremenda deferencia que has tenido con ThinkFuture al conceder esta entrevista. Además sabemos que estás en pleno proceso de promoción y lanzamiento de Consummatum Est, tu tercera novela y broche final de la trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne” Suponemos que algo apretado de tiempo si que irás.
Sí, y no es la parte que más me guste de esta profesión, pero sin duda es indispensable en los tiempos que vivimos.

Agotador, ¿verdad? Supongo que estás viajando muchísimo estos días. ¿Como es eso de ir de pueblo en pueblo como los cantantes?
Sí, aunque es ahora cuando empieza lo duro. Sant Jordi y las distintas ferias del libro ocuparán mi tiempo pero me encanta estar en contacto con los lectores.

Es evidente  que debemos comenzar hablando un poco de esta nueva obra, tu tercera novela. Cuéntanos un poco qué vamos a encontrar en ella.
El final conclusivo de la trilogía en dos partes diferenciadas. Una primera muy ágil en la que la acción y los cambios de escenario son los protagonistas frente al último tercio en el que todo es más pausado y el elemento psicológico hace acto de presencia. Los que ya lo han leído apuntan que el final es angustioso, por una parte necesitan pasar páginas pero por otra no quieren que se termine.

¿Has asimilado ya el brutal éxito de las dos novelas anteriores? Sinceramente, ¿creías que ibas a liar la que has liado?
No, pero tampoco presto mucha atención a ello. El éxito y el fracaso son dos percepciones engañosas y efímeras. Sinceramente, prefiero seguir creando historias que perderme en estas consideraciones.

Y la pregunta que todos están esperando: evidentemente vas a seguir escribiendo, ¿verdad? Hemos oído por ahí que incluso ya hay borrador y que es de la que más orgulloso te encuentras….
Así es, aunque eso no garantiza que sea lo que más vaya a gustar a los lectores. ¿Quién sabe? De lo que sí estoy más seguro es que a los visitantes de tu blog les va a interesar por la cantidad de ingredientes afines a la temática que tú tratas.

Con los resultados que has obtenido hasta ahora suponemos que la responsabilidad con la que vas a afrontar tu próxima obra será notable. ¿Te sientes presionado por ello o muy al contrario respaldado y con más fuerza?
No. Esa presión solo la siento los días antes de la fecha de publicación, pero se desvanece de la misma forma que se presenta.

¿Y como te sientes al escribir sin Ramiro, sin Erika, sin Ólafur o sin Carapocha?
Cuanto más me alejo en el tiempo de ellos más los echo de menos y a mí sufrir no me gusta. Te estoy dando una pista… Como anuncié en la nota del autor de Consummatum est, los personajes que sobrevivan podrán protagonizar más páginas en el futuro, incluso los que no, haciendo el recorrido contrario por la línea del tiempo. Eso es lo bueno de la literatura, que es una varita mágica cargada de tinta.

Bueno, sin Carapocha quizá nunca hayas dejado de escribir, ¿verdad?. Venga, dinos la verdad, es tu alter ego, ¿a que si? (Risas)
Sí. O yo el suyo, no sabría decirte…

Quizá ese personaje ya estaba ahí incluso antes de Memento Mori ¿verdad?
Digamos que su forma de expresarse es la que yo utilizo con mi círculo de confianza y que, en consecuencia, es el que menos me ha costado interpretar.

791

En el mundo del Thriller en castellano en general y de la literatura de este país en particular has irrumpido con una -permítenos decirlo- insolente superioridad. De ser un desconocido a ser el autor del que todo el mundo habla. ¿Esto surge porque sí? ¿Es decir, habías hecho tus pinitos en el mundo de la literatura aunque fuese a menor escala?
No. Nunca había escrito nada más allá de algunos artículos periodísticos sobre rugby argentino. No he recibido formación y mi proceso de creación literaria se limita a escribir donde lo dejé la vez anterior. Trato de no proyectar mucho en el tiempo para evitar los caminos rectos y si tengo muy claro por donde ha de transcurrir la trama, lo descarto inmediatamente. El resto es pura interpretación de los personajes, o mejor dicho, eso es el principio, el resto se va tejiendo con la complicidad del autor.

Entonces ¿cómo decides dar el salto a escribir y ocupar todo tu tiempo con ello? Supongo que es una decisión difícil de tomar.
Con la connivencia de mi pareja y el apoyo de algunas personas que me han acompañado desde la línea de salida. Luego me he ido encontrando con lectores, escritores, editores y otras personas que me han ido inyectando gasolina de muchos octanos.

En el aspecto formal, ¿cómo es tu proceso creativo. Hay autores como Gómez-Jurado que planifica hasta el detalle cada parte de sus novelas con esquemas, diagramas, etc. Otros, tienen el que ya se ha llamado método “Stephen King”, y simplemente se sientan en el ordenador y que cada situación y personaje discurra por donde quiera. ¿De qué tipo eres tu?
Yo dejo que la trama fluya pero trato de tener controlados a los personajes, aunque no siempre lo consiga. Son muy cabrones, todos.

¿Cuántas horas al día dedicas a esto?
Entre ocho y doce, y aquí incluyo escribir, documentarme y RRSS.

Y toda esa ingente documentación que se requiere para obras así. ¿Cómo es el proceso documental? ¿Te basas exclusivamente en la red, viajas y hablas con expertos? ¿Cuál es tu manera de ser fiel a la realidad?
Hoy por hoy las nuevas tecnologías nos facilitan mucho el acceso a la información pero el peligro está en discernir cuál es válida y cuál no. Me gusta conocer los lugares en los que se desarrolla el argumento, viajo y me recorro los escenarios principales aunque tampoco es algo indispensable para lograr una buena narración.  Para mí la mejor fuente de información son los expertos y en este punto he de reconocer que he tenido mucho más que suerte.

¿Cuáles son tus influencias en tu forma de escribir? ¿En quién te ves más reflejado en el estilo o en la forma de contar historias? ¿Quizá Stieg Larsson como dice todo el mundo?
Soy un lector complicado que, por norma, cosecha más fracasos que éxitos. Dicho esto, admiro escritores nacionales consagrados como Lorenzo Silva, Pérez-Reverte, Ruiz Zafón, el ya citado Juan Gómez-Jurado y otros que se están abriendo paso como Ramón Palomar, Bruno Nievas, Gabri Ródenas, Dolores Redondo, Esteban Navarro o Benito Olmo. De fuera de nuestras fronteras, en estos momentos solo acudo a Jo Nesbo, que para mí es un fuera de serie. Se me compara con Stieg Larsson y yo estoy encantado, por supuesto, aunque no encuentro muchos nexos de unión.

Bueno, por lo que apostamos sin duda es porque ya hay muchos que se parecen a ti en tu forma de escribir. ¿Eres consciente de que estas creando escuela?
No, la verdad es que no.

Pues si, no hay duda de ello. ¿Y en ese sentido, dónde te ves dentro de unos años?
Ojalá aporreando teclas, como ahora, pero sin estar pendiente de las cifras que dice Nielsen que has vendido o dejado de vender. Porca miseria.

La música ha jugado un papel importantísimo en la trilogía, casi es un personaje más que da pistas y del que te vales para jugar con el lector una y otra vez. ¿De dónde surge la idea de algo así?
De una charla con un especialista en sociopatía narcisista. Me dijo que estas personas no son capaces de empatizar con su entorno pero eso no significa que no experimenten emociones. La música y la poesía son esos dos vehículos que utilizo para hacer llegar al lector los sentimientos de Augusto Ledesma y que pueda entender qué sucede antes, durante y después de cometer esos crímenes.

Qué puedes contarnos sobre otro nuevo proyecto que acabas de comenzar -y con muy buena acogida por cierto-? Hablamos, claro, de La Cantina del Calvo, tu columna en El Norte de Castilla.
Me encanta poder escribir de asuntos variados utilizando un estilo que difiere mucho del que se utiliza en la narrativa. Tengo patente de corso para escoger el asunto y, como la columna no es muy extensa, me obliga a hacer un esfuerzo de síntesis que me sirve de aprendizaje. Además, me hace desconectar unas horas de la trama en la que esté metido en ese momento y eso por sí solo ya es positivo.

gellida01

Hemos podido comprobar que eres una persona no sólo tremendamente accesible en las Redes Sociales, sino que precisamente ahí te mueves como pez en el agua. Tu presencia tanto en Twitter como en Facebook (y de tus personajes, ojo) es magnífica. ¿Qué papel crees que juegan estas nuevas formas de llegar a la gente en los creadores de hoy en día?
Indispensable. Las editoriales no cuentan con recursos para promocionar a todo su elenco de escritores, así, las RRSS se comportan como un enlace directo entre el escritor y el lector. Peligroso, sí, pero bajo mi criterio indispensable.

¿Peligroso? ¿Por qué?
Porque no se puede quedar uno en la trinchera esperando y eso provoca que uno siempre esté  expuesto para que le disparen desde todos los flancos.

Sin embargo también esta misma facilidad de acceso tanto al autor como a su obra tiene su cara más amarga en las descargas ilegales. Sabemos que como escritor sufres esta lacra de nuestros días de forma directa. Recordamos que tu segunda novela fue pirateada incluso el mismo día que salió a la venta y llegaste a escribir sobre ello ¿Qué opinas de este tema?
Yo no cargo contra el lector que decide descargarse contenidos gratis, aunque es muy triste comprobar que hay muchos que consideran que tu trabajo no vale una mierda. Lo que me fastidia y mucho, es que haya personas que, escondidos tras sus pantallas de ordenador, estén aprovechándose del trabajo de otros. Y que eso se consienta y se aplauda no hace sino complicar la supervivencia de escritores, músicos, guionistas, actores, directores, cámaras, editores, montadores, libreros, productoras… y un infinito y lamentable etcétera.

Entonces ¿cuál es la solución? ¿como ponemos fin a todo esto? Porque no olvidemos que los cantantes, hoy en día, casi viven en exclusiva de sus conciertos debido a la piratería, algo con lo que vosotros, los escritores, no contáis.
Siempre podemos volver al mester de juglaría y recorrer los caminos contando nuestras historias de viva voz a quien nos quiera dar una moneda. Creo, sinceramente, que la solución pasa por una mayor concienciación social, cosa que es tan probable que suceda como que los políticos sepan lo que es hacer política.

Y legislativamente ¿crees que estamos en el camino correcto criminalizando las descargas o quizá la solución pasaría por ofrecer los contenidos de otro modo más acorde con los tiempos? Estoy pensando si el modelo iTunes o los libros a unos pocos euros en Amazon realmente han hecho algo contra contra la piratería o es una guerra perdida en este país…
Está claro que hay que pensar en un valor añadido que diferencie el producto legal del pirata y atraiga al lector digital. Es posible que el precio también sea un factor sensible, sin embargo, yo estoy seguro de que, aunque se consiguieran ambas, habría muchos que seguirían prefiriendo no pagar nada que pagar poco por algo mejor. Conozco casos de libros pirateados a 1€ y cuya recaudación era para fines benéficos.

En ese sentido ¿cuál crees que es el futuro del mundo editorial? Lo ves un poco como la industria discográfica y el tremendo batacazo que ha sufrido o aún hay esperanza?
El futuro pasa por un entendimiento entre los tres agentes que conforman la Industria: lectores, editores y escritores. A partir de ahí todo se puede construir o destruir.

gellida02

Pasando un poco al terreno técnico: ¿Utilizas algún software específico para escribir o eres más de procesador de textos puro y duro?
Pages de Apple, café y secador.
¿Para el pelo? (risas)

Para terminar, como solemos hacer con otros entrevistados, recomiéndanos alguna novela para los próximos meses.
No me canso de recomendar 60 kilos de Ramón Palomar, pero esta vez voy a añadir El Paciente de Juan Gómez-Jurado y Ninguna guerra se parece a otra de Jon Sistiaga.

César muchísimas gracias una vez más por habernos concedido una entrevista. Un placer y, hoy más que nunca, un tremendo honor haber podido contar contigo en nuestra web.
Muchísimas gracias a ti y que la suerte te acompañe.

|Enlaces de interés

Página personal de César Pérez Gellida

César en Twitter

César en Facebook

Sus libros en Amazon

Sus libros en la Casa del Libro