Hoy tenemos una muy buena noticia, y es que acaba de ser lanzada la versión 3.5 del popular programa para Mac Pixelmator, concretamente tenemos entre nosotros la versión 3.5 Canyon. Esta esperada actualización según prometen los chicos de Pixelmator Team hará que nos olvidemos para siempre de Photoshop e incluye todo tipo de mejoras tanto para la propia aplicación como para la integración cada vez más lograda que hace con el sistema OS X. Y por supuesto, es una actualización totalmente gratuita para quienes ya tuvieran versiones anteriores. ¿Se puede pedir más?

En Pixelmator quieren que nos olvidemos de una vez por todas de la suite de Adobe, y para ello han introducido algunas mejoras muy significativas como la herramienta de selección rápida, la cual lleva en preparación  más de medio año y que nos permite hacer selecciones precisas de ciertas zonas de una imagen con sólo un pequeño arrastre del ratón. La selección se irá llenando porción a porción depende de por qué zonas pasa nuestro cursor.

La otra novedad importante es una de las funciones que más se usan cuando trabajamos con el programa estrella de Adobe, y que aquí se ha llamado Pixelmator Retouch pero lo mejor de todo es que está integrada como una nueva extensión para Fotos de OS X. Con Pixelmator Retouch podremos eliminar cualquier elemento que no nos guste de una fotografía ya que el será el propio programa el que se encargue de rellenar el hueco que queda basándose en los elementos que hay alrededor de la imagen. A los habituales de Photoshop les sonará esto ¿verdad?

Para cualquier duda sobre el uso de las diversas funciones del programa, desde Pixelmator también han actualizado los video tutoriales de los que se dispone en su web y que son francamente completos y a los que podemos acceder desde aquí.

Ahora está en manos del usuario final decidir si -aún sin todas las funciones y potencia que le ofrece Photoshop- vale la pena pagar los 290 euros que vale la suscripción anual a la suite de Adobe o los 29’99 euros que cuesta Pixelmator. Aunque como siempre, será la propia necesidad la que decidirá este extremo.