Entrevistas

Blas Ruiz Grau: “Necesito sorprenderme a mí mismo”

“Blas. Luchador. Ruiz. Incansable. Grau. Talentoso. A medida que desgrano su nombre se me ocurren multitud de adjetivos que dedicarle a este autor joven (sí, ya he llegado a ese punto donde a mi alrededor pululan autores más jóvenes que yo) y con una trayectoria envidiable. Blas es un tipo fajado en mil batallas. Autodidacta, peleón y con un talento desbordante, desde su primera novela ha ido mejorando su estilo a base de pundonor y entrega. Blas es también de esos raros creadores que es consciente de que en ocasiones con puro talento no es suficiente y hay que esforzarse en pulir el estilo, la prosa, las tramas… en definitiva, el sello personal, para conseguir contar todavía mejor las historias. No todos llegan a ese punto de autocrítica o pueden hacer esto, pero Blas es un maestro consumado. Además de ser un excelente contador de relatos es un tipo generoso, como ha demostrado con “Kryptos”, esa novela de su autoría y cuyos beneficios íntegros van a la ONG infantil Educo. Por otra parte, maneja con soltura las redes sociales y está más que adaptado al mercado literario que viene, donde sin duda contará muchísimas más cosas. Eso sí, no consigue que le verifiquen la cuenta de Twitter ni a tiros. Algo habrá hecho…”

(Manel Loureiro)

Una de las secciones favoritas de esta web es, por motivos evidentes, la de las entrevistas. Y dentro de éstas, las que hacemos a escritores ocupan un lugar de honor, tanto por las implicaciones personales como por el interés en sí de las mismas.

Hoy para charlar de temas que van desde su trayectoria literaria hasta cómo es una autopsia, traemos como ha dicho Manel Loureiro a un chico joven, un chaval que aunque por su edad debería estar empezando en el difícil mundo de la literatura (o jugando con la Play), lo cierto es que se ha posicionado con insolente superioridad en los primeros puestos de las listas de ventas de Amazon alcanzando el ansiado número 1 de ventas. Y ello en la web más importante del mundo en la que se ofrecen al público cada día literalmente docenas de miles de nuevas novelas no es que sea poco usual, es que es absolutamente inexplicable. Salvo para alguien con su talento natural, por supuesto. Hoy, en ThinkFuture vamos a tener una interesantísima charla con el escritor del que todo el mundo habla: Blas Ruiz Grau.

Blas nació en Rafal (Alicante) en 1984. Informático de toda la vida, tuvo dos tiendas propias y no se había planteado nunca su salto al mundo de la literatura, hasta que hace poco, apenas en 2012 y por circunstancias personales deja todo lo que está haciendo y se lanza al complicado mundo de la auto publicación de una novela que escribió unos años antes. Después de publicarla y recibir algún que otro varapalo, se pone completamente en serio y en en 2013 lanza su primer éxito “La profecía de los pecadores”. Las ventas comienzan a llegar y ya con más experiencia en 2014 surge el proyecto ”Kryptos” que se publica en 2015. Es entonces cuando, tras un éxito arrollador de ventas, es fichado por Ediciones B y tras la publicación de ”Escuadrón Gamma “en colaboración con unos niños de 6º de primaria del Colegio Nuestra Señora de Lourdes de Valladolid sin pensarlo lanza al mundo “7 días de marzo” una novela que ya tenía escrita pero que no había visto la luz. El éxito es apabullante, colocándose número 1 global en su primer día de ventas.

 

Blas, en primer lugar queremos agradecerte muchísimo la tremenda deferencia que has tenido con ThinkFuture al conceder esta entrevista. Imaginamos además que en plena vorágine de reconocimientos, presentaciones y entrevistas con la que has liado con “7 días de Marzo” y la preparación de tus nuevas novelas (que algo hemos oído) será casi imposible que tengas un minuto de tiempo libre.

Las gracias he de darlas yo. Uno siempre agradece el interés que puedan tener otros en saber más de ti. Es una maravilla que no puedo dejar pasar.

 

Lógicamente debemos comenzar hablando un poco de esta obra, tu ¿cuarta novela?. Cuéntanos un poco qué vamos a encontrar en ella y cómo se forjó, porque hemos oído que estuvo mucho tiempo en un cajón y que casi nos quedamos sin leerla.

Sí, sería la cuarta si hablamos de ella como novelas “adultas”, ya que de por medio está Escuadrón Gamma, que es infantil. Sí, lo del cajón es cierto, hasta el punto en el que casi, como dices, no la publico nunca. ¿La razón? El miedo. El miedo siempre está presente, al menos en mí. Puedo parecer una persona muy segura pero te aseguro que es una careta. Tenía miedo de perder lo poco (o mucho) que había conseguido ya. Tenía unos lectores fieles que no sabía qué pensarían si cambiaba de registro. Al final el miedo me hizo equivocarme, porque al parecer, está gustando bastante. En ella, como digo, vais a encontrar algo diferente a lo que suelo hacer (que básicamente es thriller y novela negra), ya que aquí me meto en algo histórico. También es cierto que no es novela histórica, digamos, tradicional, sino que la combino con el thriller. Es una historia dura, con mucha represión, miedo, hambre, pero también esperanza. Ensalzo el valor de la amistad y el creer en que uno puede con todo.

El éxito de “7 días de Marzo” está siendo abrumador, tanto en digital como en papel ¿Puedes darnos algunas cifras de ventas y descargas?

Reconozco que me has hecho mirarlo. Jajaja. Sé que suena a muy tópico, pero ahora no miro las ventas tanto como antes. Se convirtió en una mala obsesión y no me permitía disfrutar de lo que hacía. Y ahora a lo que iba, en digital ha pasado las 4000 descargas en seis meses y en papel, cerca de 1000. Quizá no sean cifras arrolladoras para algunos, pero hay que tener en cuenta que ésta sólo se vende en Amazon, por lo que no es tan accesible y yo estoy contentísimo. Sobre todo, no me creo que 1000 personas la tengan en papel. Es increíble.

 

Esta obra ha sido número 1 de ventas en Amazon en varias ocasiones y se está vendiendo en medio mundo ¿es así?

Sí, cuando la he visto número 1 en países como México, Alemania, Francia, Reino Unido… ¡Incluso Canadá!, te prometo que no me lo podía creer. Es algo alucinante porque siempre sueñas con cosas así, el que diga que no, miente. Pero una cosa es soñar y otra que te pase.

 

Nos comentas que de momento sólo está accesible desde Amazon, ¿hay previsto su salto a la venta en librerías?

Previsto como tal, no. Pero más que nada porque no me he puesto con ese tema a fondo y a considerar posibles opciones. Supongo que acabará llegando, pero a día de hoy no hay nada en firme.

 

Con estos resultados suponemos que la presión y responsabilidad con tu siguiente novela será notable. Aún así juega a tu favor el natural proceso de maduración que estás teniendo como escritor. Además de ilusionado como es lógico ¿Te sientes presionado en cierto modo por este éxito?

Mucho. Muchísimo. Uno no quiere decepcionar. Supongo que es la presión constante a la que se somete uno mismo. Y que, te prometo, que poco o nada tiene que ver con el éxito o los resultado. Yo siempre quiero más en cuanto a mejora y al final hasta llega a agobiar. Pero supongo que es bueno. Cuanto más me exija yo, supongo que mejor será el resultado. Aún así es verdad que, como en todo, vas desarrollando unas habilidades que te permiten una mayor facilidad en según qué cosas. Es un poco una mezcla de todo eso.

Estos días has subido a las redes sociales algunos vídeos y comentarios sobre el proceso de documentación que estás siguiendo para tu siguiente novela. Antes de hablarnos de ella (si puedes) ¿cómo es ese proceso proceso? ¿te basas únicamente en internet? ¿visitas sitios? ¿cómo lo haces?

Al final todo se reduce a que uno hace lo que puede. Eso quiere decir que quizá mis métodos los puedo hacer yo (y una infinidad de personas), pero porque puedo. Habrá otros que, por las circunstancias que sean, no pueden hacerlo de la misma manera. Entonces hay que tomarlo como lo que es, como lo que uno mismo hace. Me he marcado ese párrafo para decir que no por no hacerlo como yo, está mal. Ni mucho menos.

Y ahora sí que te cuento: como en todo, he ido evolucionando. Cuando tampoco sabía que se podían hacer otras cosas, mi única fuente era Internet. ¿Qué había de malo en eso? En esos momentos nada, porque no era consciente, pero Internet es una fuente inagotable de patrañas. ¿Que nos puede solucionar la vida en más de una ocasión para cualquier consulta? Sería tonto si dijera que no, de hecho, sigo consultando mucho. Pero de ahí a tomar todo lo que se ve como cierto hay un mundo. Incluso de páginas más o menos fiables, que me ha pasado. A colación de esos vídeos pasó algo: Esto forma parte de un proyecto que se ha precipitado algo y he tenido que volar a la hora de documentarme, como no me dieron cita para visitar lo que me interesaba hasta cierto día, me pasé dos semanas tratando de buscar información sin éxito en Internet sobre lo que me interesaba. Y te juro que no era nada rebuscado, sino más bien básico. Pues bien, en una mañana que estuve en esos dos lugares conseguí lo que no en dos semanas.

Creo que se resume mucho en eso. Visitar la propia fuente, siempre que se pueda, para mí es fundamental. Y de hecho siempre que se me permita lo voy a hacer así.

¿Que es costoso en esfuerzo y hasta económicamente?

¿Merece la pena?

SÍ.

 

Dices que has visitado la propia fuente. En este caso claro, hablamos del círculo policial, judicial, etc Son un mundo algo cerrado, como es lógico, así que ¿ha sido sencillo acceder a ellos? ¿Te has encontrado dificultades?

Ha habido de todo. Cuando comencé a indagar sobre este mundo, hace más de dos años, me era mucho más complicado. Al fin y al cabo era un don nadie que quería escribir sobre ese mundo y siempre surge algún tipo de desconfianzas. Hay gente con muy mala baba que indaga sólo para airear los trapos sucios. ¿Qué ha cambiado ahora? ¿Por qué me cuesta menos?

Porque sigo siendo un don nadie que quiere escribir sobre su mundo, pero he ido generando contactos que van abriendo puertas algo complicadas.

Reconozco que lo mío ha sido difícil porque yo he querido entrar hasta la cocina. Y ahí es donde más cuesta. Pero a base de perseverancia lo he conseguido. Vamos, que si yo he podido todo el mundo, si de verdad quiere, puede.

Vaya, suena interesante. Seguro que nos puedes contar alguna anécdota o algo que te sorprendiera de lo que has visto durante ese proceso de documentación.

(Risas) Esta pregunta es muy peligrosa. Las cosas que más me han sorprendido son, precisamente, las que no puedo contar. Pero si tuviera que quedarme con algo a grandes rasgos, sin duda elegiría lo visto en los distintos Institutos de Medicina Legal que he visitado. Ahí todo es tan directo, tan (por decirlo de alguna manera) crudo…

Recuerdo que la primera vez que fui no dormí la noche anterior. Siempre he sido muy pudoroso con la muerte y, de golpe y porrazo, me iba a ver cara a cara con ella. Además, tenía una idea muy equivocada sobre la idea de cómo sería un médico forense. Supongo que los tópicos me jugaron una mala pasada y me esperaba a una persona gris. Fue todo lo contrario. El médico que me guió por todo aquello era muchísimo más alegre y risueño que yo y me ayudó a rebajar toda la tensión. Hasta el punto de que, a la hora de la verdad, estuve muy relajado y pude centrarme en aprender sobre su labor en un caso de violencia, que para eso había ido.

También te digo que con lo que vi allí tardé cuatro noches en dormir, pero eso ya es otro tema.

En ese sentido es probable que te hayas encontrado una cara de las Fuerzas de Seguridad algo alejada de la imagen habitual ¿es así?

Evidentemente. Malditos prejuicios. Pero incluso yo los tenía. Al final, cuando abres tu mente te das cuenta que las Fuerzas de Seguridad, por mucho que en muchísimos casos sea una vocación, no deja de ser un trabajo. Y en todos los trabajos hay personas que lo realizan con más o menos ganas, con mayor o peor tino. Vamos, que imbéciles hay en cualquier parte del mundo. No hay más que mirar a nuestro alrededor y comprobar que en nuestros propios círculos hay gente negativa que sólo sabe de eso, de mostrar lo enfadada que está con el mundo. En las FFSS me he encontrado con personas MARAVILLOSAS, dispuestas a ayudarme en lo que sea y de tratar de cambiar esa imagen que se tiene de ellos. De unas ¿30? personas con las que habré tratado a fondo para documentarme en esto, sólo 1 me decepcionó algo. Si sacamos cuentas obtendremos un porcentaje ridículo.

 

¿Dirías quizá que la sociedad española ha sido algo injusta con sus fuerzas de seguridad?

Sí. Sin duda. Pero tampoco es culpa de la sociedad en sí. Está muy feo que lo diga pero somos muy borregos en ciertos sentidos y nos dejamos influenciar demasiado por lo que nos dicen. Si los medios te muestran a una PN o GC represiva, somos tan cafres de verlos represivos. Si nuestro vecino nos dice que le ha parado un GC que le habló con soberana chulería, empezamos a pensar que todos los GC son unos soberanos chulos. Sólo pensamos en el buen papel que hacen cuando nos vemos muy necesitados.

Lo he hablado cientos de veces con miembros de las FFSS, esto va a ser muy difícil de cambiar porque el ser humano es así. Pero si te digo la verdad, me encantaría que muchos pudieran ver lo que yo he visto durante estos dos años. A personas que darían (y de hecho la dan) su vida por proteger a los suyos, que somos nosotros.

 

Y volviendo a lo que hablábamos antes sobre escribir…. ¿por qué empezaste tú?

Es bueno distinguir el por qué lo hice del desde cuándo quería. Lo hice por probarme. Tenía un miedo impresionante a hacerlo porque pensaba que fracasaría estrepitosamente. Siempre he sido un lector voraz y pensaba que yo jamás llegaría al nivel de lo que leía. De hecho eso me sigue pasando. Pero llegó un día que decidí tirar por tierra ese miedo y ponerme a ello. Era un sueño (y ahí viene el desde cuándo) de toda mi vida. De pequeño no paraba de imaginarme escribiendo historias, pero ni de coña me atrevía.

 

Entonces no habías hecho tus “pinitos” antes? ¿ni siquiera cuentos cortos o cosas así? Cuesta creerlo leyendo lo que escribes.

Me tomaré eso como un halago, (risas). No, te prometo que nada de nada. Sólo recuerdo una historia de terror que escribí nada más recibir el regalo de una máquina de escribir súper chula y muy moderna para ser principios de los 90. La verdad que ni recuerdo de qué iba, sólo que salía un castillo tenebroso. Ese folio ni siquiera lo llegó a leer nadie. Pero no, después de eso nada de nada. Lo primero que salió de mis manos fue “La verdad os hará libres”.

 

“La verdad os hará libres”, esta primera novela que dices, subió a Amazon precedida de un hecho personal que te marcó para siempre. Cuéntanos qué pasó.

Cosas de la vida, supongo. De pronto mi cuerpo empezó a doler, mucho. Hasta el punto que tuve que dejar mi trabajo de un día para otro porque no podía mover (en absoluto) un brazo. Ni siquiera casi sentirlo. A partir de ahí fue un cúmulo de desgracias. Perdí la visión completa de un ojo, empecé a dejar de sentir las piernas de vez en cuando, tuve un cáncer… Bueno, para qué… jajaja. Me junté con dos enfermedades supuestamente (y digo supuestamente porque una ya la tienen con nombre y apellidos, pero para la otra están pensando en ponerle los míos porque es desconocida hasta la fecha) degenerativas y con una minusvalía total que me apartó del mundo laboral de inmediato.

Con 28 años me vi a mí mismo con una pensión vitalicia. Jubilado ya, tiene huevos. Así que, con la novela ya escrita desde hacía unos años, me tiré de cabeza a la piscina. También es cierto que tendrían que haberme advertido de que no tenía agua y me di un soberano hostión. Pero eso me hizo aprender. Me alegro de habérmelo dado.

 

Es parte del proceso de aprendizaje, aprender de los errores ¿verdad? ¿Qué aprendiste tú?

Aprendí (aunque no del todo) a no correr tanto. Escribí la primera novela en dos semanas exactas. No era tampoco muy extensa, unas 80.000 palabras, pero seguía siendo una locura. Aprendí que las frases no se escupen y ya está. O que si lo haces, después hay que releerlas y corregirlas. Aprendí que hay que cuidar y mimar el lenguaje. Que hay que adecuarlo al género en el que escribes. Que no todo el mundo puede hablar de la misma manera en un diálogo y que los personajes deben de tener vida más allá de esas páginas. Pero quizá lo que más se me quedó es lo que insisto siempre: Internet está bien para consultas puntuales, pero no puedes (o no debes) basar toda tu documentación en la Red. Hay que ir más allá.

 

Hay varios temas recurrentes en esta web que tocamos siempre que nos visitan escritores. Uno de ellos es el llamado proceso creativo, el cual la verdad es que es muy particular y dice mucho de cada autor. ¿Cómo es el tuyo? ¿Planificas toda la novela con esquemas, diagramas, o escribes a lo “Stephen King”, y simplemente te sientas en el ordenador y que cada personaje fluya sólo?

Unir a Stephen King y a mí en una sola respuesta es un sacrilegio, pero sí, soy así. De defino a mí mismo como veleta. Me dejo llevar, que fluya. Eso puede ser tan bueno como malo, ojo. Pero yo lo considero bueno. Necesito sorprenderme a mí mismo. No sentirme un robot. No critico, ni lo haré a quién lo planifique todo al dedillo. De hecho los envidio porque me gustaría tener esa capacidad. Pero me dejo llevar. Suelo tener claro el inicio y a veces el final. Pero nada más. A partir de ahí, heavy metal puro y duro.

Y esa primera idea primera de una novela ¿de dónde te surge?

En lo habitual me sale sin más. Esto me hace tener un miedo tremendo (otro) porque hasta el día de hoy, las ideas me asaltan sin más. Y me suelen gustar mucho. De hecho tengo en la recámara un arsenal que garantiza tener Blas para años. El miedo me viene a si un día dejo de tenerlas. Supongo que ahí tendría que emplear otros métodos, si los hay. Pero hasta ahora, puedo estar contestando esto y que de repente me asalte una historia guay. Entonces la meto en mi cerebro y la aparto para el futuro. Ni siquiera las suelo anotar porque las hijasdeputa persisten.

 

En el plano tecnológico sabemos que usas el famoso programa Scrivener, pero además, ¿en qué te apoyas? Notas manuscritas, notas de voz, alguna aplicación especial…

Utilizo también Scapple, que es de la misma casa. En lo habitual se usaría para hacer esquemas de los pormenores de la trama. Para tenerlo todo organizado y seguir un orden. Pero yo no, yo lo utilizo para tener todo el batiburrillo de información que recopilo sobre los temas que me interesan de la trama. Esa forma que tiene de esquematizar lo que escribas me ayuda mucho en ese sentido.

Luego reconozco que a cada viaje que salgo para documentar me voy con una libreta para tomar apuntes de lo que veo/me cuentan. Pero soy tan cafre y me meto tanto en eso que olvido siempre de sacarla y me toca tirar de memoria. Suerte que a día de hoy, en este ámbito (porque en otros alucinarías lo desastre que soy), me funciona a la perfección.

 

Pasando al terreno de lo formal, ¿cuáles son tus influencias en tu forma de escribir? ¿En quién te miras?

Esto es algo que claramente va variando con el paso del tiempo porque, a base de leer, descubres a autores que te cautivan con su estilo y que pones en tu espejo sin dudarlo. A día de hoy, me quedaría en cómo usa las frases y aporta fluidez Juan Gómez-Jurado, en cómo Dolores Redondo te hace vivir la vida de sus personajes y en todo lo demás de Lorenzo Silva. Me encantaría, algún día, ser un compendio de los tres.

 

¿Dónde te ves en unos años?

Querer quiero estar en el mismo lugar que ahora. Creando historias y haciendo disfrutar a otros con ellas. Tengo la suerte de haber cumplido un sueño y no quiero despertarme de él. Verme, me veo.

 

Otro tema recurrente aquí es el de los consejos que los que ya estáis en esto. A quienes nos estén leyendo y quieran comenzar a escribir ¿qué les aconsejas? ¿Qué pasos deben dar para publicar?

Aquí también me repito mucho, pero es que lo creo esencial: el que quiera escribir tiene que leer. Mucho, además. Es una forma efectiva de mejora porque somos esponjas y absorbemos de eso que leemos. También es un tópico pero, sin esfuerzo y constancia, no hay nada de nada. Evidentemente no todos los días pueden ser fiesta (sobre todo porque cada uno tiene sus propias circunstancias personales), pero hay que escribir casi todos los días. Lo que sea. Más que nada porque es muy complicado mejorar pero muy fácil perderlo todo por la inconstancia. También hay que tener los pies en la tierra, estar abierto a todo tipo de críticas constructivas y tratar de sacar de ellas lo que verdaderamente nos puede hacer mejorar. Y que se documenten pateándose la calle. Que no hay método más efectivo que ese.

Y en la última pregunta, siendo sincero, si quieren que una editorial se fije en ellos hay que hacerse visibles. Bien habiendo auto publicado cualquiera de sus primeras obras o bien con colaboraciones en otros medios (que hay muchos y es muy fácil acceder a ellos). Si eres bueno vendrán a ti.

 

¿Entonces crees que se puede vivir de escribir en España?

Sí. Por supuesto que se puede, pero como en cualquier trabajo se tiene que luchar mucho por ello. Creo que muchos tienen la idea equivocada y tan española de dar un pepinazo. Ojalá tu primera novela, de la noche a la mañana y por gracia divina se coloque en todos los hogares españoles, pero no es así. Te lo tienes que currar y mucho para ganar un solo lector. Entendamos esto como un negocio en el que tratas de venderte (en el buen sentido). Sin un esfuerzo detrás para resultar atractivo al consumidor, te quedarás en el estante. Y, oye, que los pepinazos existen, pero es mejor ser constante y luchar por lo que quieres. Al final se llega.

 

En ello influye directamente un tema espinoso, las descargas más o menos legales de contenido protegido por los derechos de autor. ¿Qué opinas de este tema?

En este campo te podría contar mucho. Aquí hay de todo y me gusta distinguir a dos grupos de personas: el que descarga porque no tiene dinero para invertir en lo que le gusta y el que lo hace por pura avaricia. Decir que apoyo el primer caso sería empantanarme porque tampoco es que lo crea así, pero siempre he ofrecido la posibilidad de regalar cualquiera de mis novelas a quien no pueda comprarla porque no tiene medios. El verdadero problema es que el segundo caso supera con creces el primero. Pero en un porcentaje abrumador. Es el típico que se queja de que un libro cuesta 20€ pero que está dispuesto a pagar por una botella de agua 8€ en una discoteca. Y si ya hablamos de cubatas, para qué. Y, oye, que cada uno haga lo que quiera en ese sentido, pero si no somos capaces de comprender el trabajo que hay detrás de una novela es que nos estamos volviendo idiotas. Y ya no hablo de la cantidad de horas, quebraderos de cabeza, inversión económica y disgustos que nos llevamos los escritores. Es que cuando pasa al proceso editorial hay una cantidad de personas realizando una labor increíble que tiene que comer. Y es que el ejemplo que ponemos siempre los escritores (y creadores susceptibles de ser pirateados) está muy manido ya, pero, ¿quién estaría dispuesto a regalar su trabajo? Y ya no hablo de personas altruistas que lo dan todo por los demás, hablo del ciudadano medio que necesita pagar comida, techo y demás cada mes.

Por desgracia la piratería es algo que está y seguirá estando.

 

De todos modos y aunque es verdad que vivimos en un país de pillos en el que suele primar el “todo gratis” también se ha visto en los últimos tiempos que cuando se ofrecen contenidos de calidad a precios lógicos, nos lanzamos en masa a ello. Y estoy pensando en Netflix que ha reducido y mucho las descargas ilegales de películas. ¿No crees que el mundo de las letras también peca de los mismos males que provocaron el “batacazo” de la industria musical? ¿No hemos aprendido nada?

En la primera pregunta, sin duda. Esto es una opinión personal por la que incluso me han atacado algunas veces, pero veo inconcebible que un ebook en digital cueste trece euros. Esto es peligroso de afirmar porque entiendo que uno mismo valore su trabajo (o que lo haga la editorial) hasta ese punto. Yo llevo trabajando en mi próxima novela casi tres años ya. ¿Qué valor le doy a eso? Yo mismo, mucho, pero si quiero actuar de manera inteligente no puedo pretender que un bolsillo medio invierta diez euros en un archivo digital pudiendo tener por poco más una versión en papel. Y creo que, además, el problema radica no en que se valore el texto, sino en que la editorial quiere que el ebook les sea rentable e incrementan el precio por eso. Y ahí es donde no estoy de acuerdo. Vale que es un negocio y haya que generar beneficios, pero tal y como decís en la pregunta, cuando hay precios lógicos, las ventas se incrementan y por ende el beneficio es mayor.

Pero como he dicho, es opinión personal. ;D

Pasando un poco al terreno personal, hace poco te han premiado en la primera gala “Orgullo de Rafal” ¿Qué siente uno al ser profeta en su tierra?

Es rarísimo. (risas). Más que nada porque sabía que este momento llegaría (o más que saber, soñaba con ello) pero esperaba que pasaran algunos años más. Soy muy joven (o eso creo) para recibir un premio que me reconozca algo porque no considero haber hecho todavía mucho. No es que creo que acabaré haciendo más, ojalá, el tiempo lo dirá, pero no sé ni cómo explicarlo. El caso es que me dieron el premio y yo no puedo estar más agradecido por ello. Y es que llevo a mi pueblo muy dentro. Supongo que como todos con sus raíces, pero es que mi pueblo y sus gentes me han forjado y eso lo llevo tatuado en lo más profundo. De hecho, metí al pueblo en “7 días de marzo”, haciendo que su protagonista fuera de allí y lo he metido también en mi próxima novela negra, haciendo que el grueso de la acción transcurra en sus calles de una manera que muy pocos imaginan.

 

Blas, sabemos que eres una persona muy comprometida con las causas sociales, llegando a donar todo lo recaudado por tus novelas en algunas ocasiones a Educo para sus comedores. Cuéntanos un poco sobre esto.

En este sentido reconozco que todo mi parecer cambió en el momento en el que fui padre. No es que antes no me importaran las causas sociales. Como la inmensa mayoría, siempre me he sensibilizado mucho con el mundo que me rodea, pero tener a Leo en mis brazos me hizo sentir que tenía que protegerlo y no permitir que nunca le faltara de nada.

Así que de inmediato pensé en esos niños que no estaban tan protegidos. No me refiero a que sus padres no lo den todo por ellos, pero el problema es cuando esos padres no tienen nada que dar. No podía soportar la idea de que hubiera niños que apenas tuvieran nada que llevarse a la boca y el lanzamiento de Kryptos me sirvió como excusa para ponerme manos a la obra. Y la verdad es que no puedo estar más contento con el resultado porque donando el 100% de los beneficios de la obra hemos conseguido muchísimas becas comedor (hasta donde tengo entendido, en apenas unos meses conseguimos más de 200 becas que han ido aumentando con el paso del tiempo). También quiero aclarar que se sigue donando ese dinero que genera las ventas de la novela aunque no lo anuncie a bombo y platillo.

 

Y por supuesto no te vamos a dejar marchar sin que nos des una exclusiva sobre tus próximos proyectos. Un pajarito nos cuenta que hay algo sobre una trilogía y otra obra con mitos y verdades del trabajo policial ¿Qué más nos puedes decir?

(Risas). Esta es la pregunta que más se teme. Más que nada porque te mueres por contar pero al mismo tiempo no te dejan. Sobre la obra con mitos y verdades, que es lo más próximo en llegar, cuento que lo hará en muy breve. Casi seguro antes de Semana Santa. Es un libro que saldrá de la mano de Anaya y que muestra todo lo que la ficción nos ha querido vender acerca de cómo es el trabajo de un investigador frente a un homicidio y que en verdad poco o nada tiene que ver. Intento hacerlo de una manera amena que va a divertir mucho al lector. Además, el libro se completa con diez dossiers propios acerca de los psicópatas más famosos de la historia de España. Estoy deseando que lo veáis.

Sobre la trilogía puedo contar que se iniciará con “Mors” (nombre provisional) y que es una novela negra, creo, bastante sorprendente. Será extensa aunque rápida y prometo que el que la coja entre manos no la va a poder soltar. Estoy muy contento con ella porque me metí en la boca del lobo para investigar cómo se hacían las cosas cuando hay homicidios de por medio y el lector se va a encontrar algo tan real que hasta asusta.

Supongo que también llegará este año, y lo hará de mano de una grandiosa editorial.

También hay un tercer proyecto del que sí que no puedo contar nada porque hay un acuerdo de confidencialidad. Pero anticipo que es el más faraónico de todos.

 

Y para finalizar, como suele ser habitual, te pedimos que nos recomiendes alguna novela para los próximos meses.

Me está llamando mucho la atención “El día que se perdió la cordura” de Javier Castillo. Cuando lo acabe iré a por la continuación. También estoy con “Veinte”, de Manel Loureiro. Es una inversión segura, que Manel no sabe fallar. 😀

 

Blas, muchísimas gracias una vez más por habernos concedido una entrevista. Un placer y un honor haber podido contar contigo en nuestra web.

Sonará a tópico, pero el honor es mío. Soy tan fan de vuestra web que no me puedo creer estar aquí. Me siento pequeñito en algo tan grande.

¡Nos leemos!

Blas Ruiz Grau en Amazon