Curiosidades

Reto de verano: ¡una historia en familia!

¿No sabes cómo entretener a tus hijos durante el verano? A veces, ni siquiera cuando estamos de vacaciones y tenemos todo el tiempo del mundo para disfrutar al aire libre logramos mantenerlos distraídos más allá de unos minutos. Por si fuera poco, el sofocante calor a veces nos obliga a meternos en casa junto al aire acondicionado y las bebidas más fresquitas hasta que pasan las horas centrales del día. ¿Qué hacemos en ese caso si no queremos recurrir a las pantallas y el entretenimiento digital en general? Este verano te traemos una propuesta: construir entre todos vuestra historia de verano. ¿Cómo? Sigue leyendo.

Lo primero, ¡organización!

La organización y la disciplina suenan a enemigas acérrimas del verano. Sin embargo, sin ellas, poco partido podríamos sacarle a los días largos que caracterizan esta estación del año. Es fundamental que os hagáis un plan (con cierto margen) a fin de que cada miembro de la familia dedique un tiempo al día o a la semana para escribir o tomar notas sobre lo que ha vivido recientemente y plasmar su perspectiva sobre ello. Uno de los aspectos más atractivos de esta idea es que todos vais a contar el mismo verano, pero cada uno de vosotros lo hará desde una perspectiva diferente y, al final, todas las historias acaban entrelazándose y encajando como las piezas de un puzle. Con todo, es básico que todos aportéis más o menos en la misma medida; no se trata de que todos tengáis que escribir lo mismo, pero sí que tratéis de equilibrar el peso de los distintos relatos.

Lo segundo: puesta en común

Además de escribir la historia, es fundamental que, a la hora de ponerla en común, reviséis la ortografía y las expresiones gramaticales con objeto de que estén lo más pulidas posible. Ordenad los contenidos por días o semanas, o bien según el protagonista, en función de si queréis que la historia sea lineal o, en lugar de eso, refleje la perspectiva independiente de cada uno de vosotros.

Lo tercero: no solo palabras

Un relato veraniego sin imágenes es como un jardín sin flores: es básico que, además de tomar notas sobre lo que os ha ido sucediendo cada día, hagáis fotografías que ilustren esas vivencias y a las que podáis acudir después para rememorarlas de una manera más vívida. También podéis ir recogiendo pequeños objetos que podáis incluir en vuestro libro de verano: una hoja, una flor, un flyer publicitario de un sitio que os encanta…

El colofón: la presentación

Una vez que tengáis listo vuestro relato a varias voces, una opción muy práctica es la de imprimir y encuadernar libros online, pues os permite disfrutar de vuestro libro en poco tiempo sin moveros de casa. Podéis imprimir solo el relato escrito y pedir que os intercalen algunas páginas en blanco para poder pegar fotografías y otros recuerdos, o bien insertar las fotografías digitales dentro del propio libro e imprimirlo todo junto (conviene, de todos modos, añadir esas páginas que mencionábamos antes a fin de poder incorporar después esos recuerdos).

Crear la historia de vuestro verano requiere un poco de disposición, pero seguro que lográis un precioso resultado y, a la vez, evitáis pasar demasiado tiempo frente a las pantallas durante las horas más duras del día. ¡De vosotros depende que este verano haga historia!