El término asesinos en serie fue acuñado orginalmente por el agente del FBI y criminólogo Robert Ressler allá por los años 70 y define a aquel que asesina a tres o más personas en un lapso mínimo de 30 días, con un período de enfriamiento entre cada asesinato, y cuya motivación se basa en la gratificación psicológica que le proporcionan esos crímenes. Los asesinos en serie o asesinos múltiples están específicamente motivados por una gran variedad de impulsos psicológicos, sobre todo ansias de poder y compulsión sexual. Por lo general cada asesino en serie lleva a cabo sus crímenes de una forma similar, y las víctimas, a menudo, comparten alguna característica. No obstante lo único que de verdad es común en todos los casos en un absoluto desprecio por la vida ajena y una total falta de empatía.
Sin embargo todo esto no impide que estos verdaderos depredadores humanos, en ocasiones, sean capaces de crear arte, por muy sorprendente que pueda parecernos. Bien sea por expresar y explicar en cierto modo aquello que desean transmitir o por un retorcido y macabro anhelo de transcender con sus obras al igual que con sus asesinatos, muchos de los mayores criminales de la historia han sentido esa necesidad imperiosa de plasmar en pinturas cuanto de retorcido había en sus mentes.
Hoy en ThinkFuture vamos a ver algunas de esas espeluznantes obras creadas por grandes asesinos en serie.