Hoy en día la gran mayoría de proveedores de internet nos ofrecen -entre otras ofertas- un router wifi para poder crear nuestra propia inalámbrica. Algo que hace algunos años era algo ciertamente complicado -subredes, máscaras, ips, puertas de enlace- se ha convertido hoy en algo muy sencillo de configurar y con una utilidad extraordinaria teniendo en cuenta la cantidad de elementos distintos conectados a la red que tenemos hoy en día en cualquier hogar.

Una vez creada nuestra red de forma sencilla -casi automática diría yo- siguiendo las indicaciones del manual o del propio servicio técnico, hemos dado a nuestro router una identificación única fácilmente diferenciable de otros routers, y hemos aplicado una contraseña llena de números y letras de la que estamos totalmente seguros que nadie sería capaz, no ya de adivinar, sino simplemente de recordar aunque se la dijésemos varias veces. Es evidente que ya no tenemos que preocuparnos de que nos roben la señal o de que alguien acceda a nuestra red… ¿verdad?

Bueno, no tan rápido. A pesar de que hemos seguido los pasos básicos para proteger nuestra red, debemos ser conscientes de que la seguridad por defecto de los routers de hoy es realmente baja, y además debemos conocer algunos métodos de hacking que puede ser usados para obtener acceso a nuestra red para aprender a protegernos más convenientemente.

Echemos un vistazo a algunas técnicas básicas de hacking sobre redes inalámbricas y lo que podemos hacer al respecto.