Había muchas esperanzas en que Ping, la nueva red social orientada a la música que Apple presentó hace unos días a bombo y platillo, supusiese toda una revolución.

En unos primeros momentos se llegó a hablar incluso de que Apple podría haber matado al todopoderoso Spotify hasta que se descubrió que no se podía escuchar música en su red de música. Más tarde se comentó que podría hacerle sombra al mismísimo  Twitter entre aquellos usuarios del microblogging aficionados a la música. También se habló mucho de la muerte segura de Last.fm La interactividad con Facebook, otra de sus grandes bazas, prometía una relación estrecha y permanente entre usuarios con gustos musicales afines, o simplemente entre contactos de la red social.

Todo ello, en pocos días, ha quedado en agua de borrajas. Apenas una semana ha bastado para demostrar que Ping es una red social -lo vaticinamos desde ya aquí mismo- abocada irremediablemente al fracaso. Ni permite el streaming de música, ni la conectividad entre usuarios es rápida y cómoda, ni sustituye en modo alguno la facilidad de uso de Twitter (ni siquiera la complementa) y por encima de todo es una red cerrada sin interacción entre las grandes redes sociales, algo hoy en día fundamental para su expansión entre el gran público. El no rotundo de Facebook a Ping fue la gota que colmó el vaso. Nos atrevemos a pronosticar que antes de navidades, la red habrá sido cerrada por Apple. El tiempo dirá si nos equivocamos o no.

Como dicen en Alt1040, la nueva red social parece estar diseñada para vender (el servicio de compra/venta de música) y no para socializar. Nuestro perfil parece un escaparate, dando poco o ningún énfasis a la persona y mucho énfasis en las actividades que generan clics que pueden terminar en ventas. Ping es exclusiva (a iTunes) cuando debería ser inclusiva a cualquier cosa relacionada con escuchar música. Nuestra en SpotifyGroovesharkLast.fm es tan importantes como en iTunes, pero no hay manera de transportarlas a la red social. Esto se traduce que la mayoría de la música que escuchamos o comentamos se pierde, y es debido a que Apple le da más énfasis avender que socializar.

Si eres de esos usuarios que ha decidido que Ping no le aporta nada nuevo más allá de hacer un click en un «me gusta» bajo determinadas canciones de tu biblioteca musical y has decidido -al menos mientras estas carencias sigan siendo tan obvias- cerrar tu cuenta en Ping, este artículo es para ti.

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